domingo, 22 de mayo de 2016

Apuntes sobre Tarnation – Jonathan Caouette (2003)

«Don't go on the patio.
Beware of the pool, blue bottomless pool.
It leads you straight right throught the gate
that opens on the pool».

The B-52’s “Private Idaho”

Todos los elementos para la construcción de Tarnation apuntan a un gran objetivo: El viaje hacia el centro del universo, o mejor dicho, el infierno personal de Jonathan Caouette. En este documental, viaje de internamiento y reconstrucción, el autor es capaz de  transmitir toda la crudeza, toda la amargura, todo el contenido de los más sórdidos rincones de su alma; apoyándose, desde mi punto de vista, en dos factores muy relacionados entre sí: La ética post-punk del "Do it yourself" y “la poética del Yo”.

En una entrevista, el pintor español José Alfonso Morera Ortiz, conocido como “El Hortelano”, manifestó que «si realmente eres artista, lo más importante en el arte es tener un mundo interior propio (…) para el artista que tiene que expresar un mundo, lo menos importante es la técnica, lo importante es tener el corazón abierto para expresar el mundo de una manera que solamente puedes hacer tú»[1]. Esta ética de trabajo es una de las primeras cosas que puede advertirse en el documental. Este trabajo está construido sobre la base de diversas calidades de video, las cuales, en ocasiones, se superponen violentamente. Caouette ha organizado sobre la marcha su propio sistema de edición y desarrollo de la historia, encuadrándose, de esta forma, en la práctica del “Do it yourself”, la cual suele relacionarse con el movimiento punk. Sin embargo, la forma de asumir esta ética por parte de Caouette es mucho más cercana al post punk, con la etérea complejidad de sus emociones, con su sensibilidad experimentalista, y con el tenebroso ambiente de degradación y marginalidad en la que el autor-protagonista se sumerge. No es en vano que sus incursiones en el cine underground se produzcan a partir de sus salidas a un club new wave, etapa que, en el documental, es narrada teniendo como fondo la doliente música de Cocteau Twins; ni que manifieste en algún momento encontrarse en su “Idaho privado”, clara alusión a un tema de la banda new wave The B-52’s que habla de amenazantes piscinas sin fondo y de caminos que es mejor no recorrer. Las inserciones de escenas correspondientes a estos trabajos fílmicos de la adolescencia permiten observar que muchas de sus características permanecen en el documental como parte de la “poética visual” del autor: la estética fragmentada, las imágenes grotescas e impactantes, las mórbidas tinieblas de sus ambientes.

Otro aspecto importante que se debe tener en cuenta al hablar de Tarnation es el de la “poética del Yo”. El documental se centra en el universo personal de Caouette, la historia de su familia, la enfermedad mental de su madre; las múltiples dificultades que encontró el mismo Jonathan a lo largo de su vida, los abusos, las vejaciones, el trastorno de despersonalización, la pérdida de la capacidad de concentración que sufre como producto de un “mal viaje” con las drogas sintéticas; la angustia, de la que puede dar cuenta, incluso aquella escena en que, a los once años, asume el papel de una mujer maltratada que se ve en la necesidad de asesinar a su marido, perturbadora por su intensidad y coherencia; las incursiones adolescentes en el punk y el cine underground, circunstancias que serían determinantes en la reconstrucción personal de Jonathan en su etapa adulta;  el reencuentro con su padre, ausente durante los momentos más duros de la vida y, finalmente, la afirmación sobre su propio suelo, cuidando de su abuelo, sus padres y su pareja. Esta trayectoria está documentada con una honestidad brutal y poderosa, con una autoafirmación en todas las aristas de su universo interior: la homosexualidad, las fantasías autodestructivas, la batalla contra las drogas, el dolor, la sensación de que su vida no tiene otro camino más que la ruina. Había apuntado alguna vez que la potencia de esta “poética del Yo” es directamente proporcional a la riqueza de cada mundo interior[2], pues bien, en este caso, se trata de un triunfo magistral dentro de esta corriente. Todas las dimensiones de la riqueza de esta historia son aprovechadas para conformar una obra original, auténtica y ambiciosa (y en esta palabra, creo que se resalta la principal característica de Caouette como creador: la ambición), digna de los mejores narradores norteamericanos.

El documental es una fuente de inspiración para los creadores que quieren explorar la marginalidad y la degradación, pero también la resiliencia y la valentía del ser humano. Es una inspiración para quienes necesitan internarse en los más oníricos rincones de la mente y las emociones, pero no con afanes de autoindulgencia onanista, sino para poder abarcar el mundo interior de un ser humano en toda su complejidad. Es importante notar, además, que uno de los aspectos centrales de la reconstrucción personal de Jonathan como personaje es este afán de buscar las respuestas en su historia personal. En alguna escena puede observarse la confrontación entre esta actitud del autor-protagonista y la de su madre, que quisiera olvidar el pasado, dejarlo atrás, para terminar arrastrando la ominosa carga de recuerdos, remordimientos y frustraciones que la llevaron a la sobredosis de litio, detonante de esta historia. Más allá de eso, es una obra maestra. Es imposible sentarse ante esta filmación sin sentir el desasosiego, el temor y el dolor que transmite Jonathan Caouette. Es imposible permanecer indiferente ante las escenas que se van desarrollando. Tarnation abrasa, abraza, envuelve y destruye. Es una caótica cascada de imágenes que, sin embargo, conforman una sola corriente, un solo alud entre las montañas. El espectador no puede dejar de sentirse turbado ante la potencia de la historia, no puede evitar abandonarse a la locura, al descontrol, a perderse dentro del caleidoscopio gótico-etéreo de la obra que se desarrolla ante sus ojos y que desborda los límites de lo comprensible. Este espectador no será el mismo ser humano después de esta experiencia visual.

Pueden verlo aquí: 
http://palabradepezabisal.blogspot.pe/2013/11/tarnation-jonathan-caouette-2004.html